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CARLITOS OLMEDO.- Para cambiar un poco, vamos con un varón. Todo un artista él. Escribe canciones y las interpreta, tanto canta Rock, con canciones propias, como edita sus propios temas de neto sabor autóctono, y lo hace con un grupo instrumental o acompañándose en guitarra, asume el compromiso de ornamentación en algún local o hace maravillas con sus pinceles.
Auténtico y creativo, como cuando le canta a su abuelo “pilchero”, Don Mussa Karam, que fue uno de los tantos personajes típicos de esta Patagonia, todavía indescifrable, misteriosa y tan querida. Es además actor, escenógrafo y ¡muchas cosas más, además de artista plástico! Y desde hace poco, guionista cinematográfico.
Pero, no podemos evitar el diminutivo que es su sello y su identidad. Para esta página, los trabajos de Carlitos.
UN DÍA DE ÉSTOS...
Un día de éstos...
voy a volverme loco.
Un día tengo pensado caminar sobre brasas al rojo vivo,
o sobre vidrio molido.
Correr desnudo por las calles de este pueblo tan lleno de prejuicios.
Subirme arriba de un techo,
gritar por un megáfono que odio las matemáticas.
Saludar a los que nunca me saludan.
Eructar en una cena paqueta.
Y ¿sabés qué?
Voy a perdonar a todos aquellos que alguna vez me lastimaron.
Nos cansamos de dar...
y fue entonces cuando nos dirigimos
hacia el frente de la casa,
tomamos los sillones de la playa,
y en pleno invierno,
comenzamos a mirar la caída del sol.
El silencio es aliado del vacío,
como lo son las lágrimas del dolor.
“Algún ellos también se irán”,
murmuraste...
Es cierto, quizás volvamos a tener tiempo
para besarnos cuando eso ocurra. Pensé...
predecir lo que mis neuronas comentan,
acariciaste suavemente mi mano con el
costado de la tuya
me miraste con tus ojos profundos y
nos besamos.
Ellos dormían.
..............Carlitos Olmedo.-
Se fue caminando.
Cansado de las infamias
omnublinado por las largas colas del subte
con un dejo nostálgico en su mirada citadina
decidió marcharse.
LEJOS
BIEN LEJOS
Como si la distancia fuera la solución de las soledades.
Como si hubiera fórmulas escritas para cada uno de nuestros estados.
Se alejó...
Y no se fue solo.
Llevó consigo una bolsa de trastos viejos:
Una taza,
promesas que había hecho a medio mundo,
un jarro oxidado y sin manija.
Mentiras que nunca se animó a revelar.
Un cortaplumas, recuerdo su infancia en el campo.
Su eterna amargura por no triunfar en la metrópolis...
No quería llegar rápido,
quizás,
por eso se fue caminando.
Tampoco tenía destino alguno...
Quizás,
por eso se fue caminando.
............................ Carlitos Olmedo.

Elisabet Sanza.-(Eli)
NECESITO ALGUIEN QUE ME PARCHE UN POCO...
Necesito alguien que vocifere mi nombre,
que produzca estallidos en mi alma,
que reviente los hilos desgajados de mis venas,
que sacuda su silencio en mi silencio.
Que llene de pájaros mis ojos,
de tiempos a tiempo sin relojes,
de sonrisas locas,
de hormigas en mi espalda,
de sabor a chocolate mis oídos,
de rocío mis cabellos,
de colores mi ceniciento sentir...
Necesito alguien que apuntale mi vida,
para no caer en el fondo infinito de negruras,
en fin...
Para no vivir
sin vida
lo que resta.
...................... Elisabet Sanza.
Arde en mis ojos el agua cristalina
Ventisquean piedras que se esparcen en el cielo.
A lo lejos...
Plenitud estival
Mi piel cobriza resplandece.
Soy feliz.
............... Eli
CORAZÓN OLVIDADO EN LA CIUDAD.
Lo devoraron los soles y el olvido.
Lo retrasan el humo y el stress.
No es de nadie y es de todos.
Es de todos y cada uno.
No lo cobijan ni las manos ni las pieles.
No se conecta porque nadie lo espera.
Es solo indiferencia.
Pero se yergue gigante sobre los edificios.
Busca el cielo pero añora los abrazos.
Corazón olvidado,
¡NO TE DETENGAS!
¡APLASTA EL CEMENTO!
........................... Eli
Cuando los amigos se van....
En el año 2005, tuvimos que lamentar dos ausencias: Elsa Neda Sánchez y Julio Sodero.
Elsa Neda Sánchez de sanza, estaba radicada en Zárate, Provincia de Buenos Aires. Pero por ser la mamá de Elisabet Sanza, estaba periódicamente en Sierra Grande. Escritora también ella, participó de nuestros encuentros literarios, de los talleres y de nuestra amistad. Se insertaba sin problemas en nuestras actividades y lo hizo siempre con entusiasmo y alegría.
Poco antes de morir, obtuvo un reconocimiento por su labor en las letras y fue premiada. Gran y merecida satisfacción. Pero nos conmueve la otra faceta, la del ser humano que brindó su sonrisa, su esencia plena de bondad, en cada una de sus visitas a nuestra localidad.
Para todos los que conocemos el valor de la palabra escrita, sabemos que trasciende más allá de la existencia física de las personas.
Neda, presintió o imaginó su futuro, como parte inmaterial de éste, nuestro paisaje de mar y playas. Este trabajo suyo escrito dos años antes de su partida, da testimonio de ello.
Por eso quiero que mis cenizas vuelen al mar,
ese mar que amo tanto,
en Sierra Grande, Playas Doradas, al sur de mi Argentina.
Sé que seré espuma que rompe en las rocas,
sé que seré gaviotas volando sobre las olas,
que sus alas tocarán las aguas salando sus gargantas
y el chillido y cuchicheo de ellas
alegrarán las calladas playas y será mi regocijo.
Estaré mirando el mar, horas y horas, escuchando el rugido,
En noches cuando estuviese furioso, incontrolable.
Estaré extasiada en los días calmos, soleados,
estaré en cada granito de arena, caminaré despacio,
contaré los pasos, recordaré todo lo vivido,
lo bello y lo triste.
Mansamente lo miraré todo desde mi pequeño lugar,
que quedará en las rocas y seré tristeza abrazándolas.
Volveré en la lágrima derramada por amor,
Seré la angustia en un corazón triste.
Seré el amor que desatan las olas en las almas felices
Y seré canto, brisa, sal que alimenta las almas
que contemplan el azul cielo.
Por eso quiero que mis cenizas duerman en el mar,
porque seré eterna viajera prendida en la espuma
y sabré que siempre me encontrarán en esa espuma.
Y sabré que siempre me encontrarán y los atraeré
como el canto de sirena
y estarán felices recordándome.
...................Elsa Neda Sánchez de Sanza.
Zárate, Provincia de Buenos Aires- Septiembre 21 de 2002-
“Tal como lo soñaste, estás en la espuma, en las olas, siendo parte
de ese juego interminable del mar, de besar una playa, una y mil
veces y otras tantas retirarse”, sus cenizas fueron esparcidas, por
sus familiares, en Playas Doradas durante Semana Santa del 2005.
...................................
Julio sodero.-
Julio, no fue propenso a mostrar y publicar sus trabajos.
Escribía mucho más de lo que hemos podido leer de su obra.
Hoy, sus palabras nos acompañan y tienen la misma
calidez que él supo brindarles. Podemos rescatar algunas
de sus poesías, que nos revelan la esencia misma de su
sensibilidad, lo más íntimo que posee al que escribe en el
momento de la creación.
Este es nuestro homenaje, el de tus amigos literarios,
sencillo y cariñoso como lo elegirías vos.
SOMUNCURÁ
Aquí yace Somuncurá
su vasija de memoria
su techo rasgado yace.
Quedó de plano
escrutando madrigueras de sables
que lanzas quebraron degollados gritos.
Aquí yace Somuncurá
Sed pendiente de su tierra herrumbre
y anaranjados relatos de la sangre
que al principio desplegaron
los eremitas rostros del mapuche.
Aquí yace la libertad inconclusa
La página que el tiempo inmola
con sus vestidos de mariposa
así la devuelve el viento y la meseta
con formas de miseria
de vergüenza
Aquí en Somuncurá
yacen las primeras fundaciones del olvido
de la muerte.
....................................Julio Sodero
Sierra Grande- Río Negro- Patagonia Argentina-
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Ahora vamos a seguir con los amigos de Viedma, la capital de nuestra Provincia de Río Negro.
Él mismo realizó su presentación y es ésta:
“Miguel Ángel Abud, nació en Uruguay hace 44 años.
Luego de cruzar el gran río y deambular por la Capital
Federal, una mano lo depositó en Viedma. Desde hace algo
más de dos años, conduce su programa radial “Libre de ser”,
un espacio destinado a la literatura y al pensamiento. Abud,
también forma parte del Grupo “Abrapalabra” y participa
de varios emprendimientos gráficos. “
¡Bienvenido a “El Timonel”!
Vamos a gustar de tu conmovedora obra.
Los chicos se mueren
heridos de índice,
tabú discriminatorio
miedo a lo distinto.
Los chicos se mueren
de burocracia mortal
de campañas proselitistas
de indiferencia social.
Los chicos se mueren
de caridad interesada
de solidaridad capitalista
de salvajismo mercantilista.
Los chicos se mueren
sin internet a mano
las jeringas del primer mundo
se quejan de superpoblación.
Los chicos se mueren
aspirando toda la marginación
con que les pagan los controladores
de los negocios legales e ilegales.
Los chicos se mueren
se rompen, gimen crack
ya que el éxtasis de las burguesías
necesitan esfumarlos.
Los chicos se mueren
se trafica con sus sueños,
sus angustias, su incomprensión
a este sistema que los desorganiza.
Los chicos se mueren
estornudan hachís, vuelan y caen
y se siguen muriendo
después de muertos.
Son éstas las ventajas del sida
desnudar las miserias humanas
contagiarnos de indiferencia
sin descubrirnos prójimos,
sin sabernos espejos, bumerang.
........Miguel Ángel Abud. (Viedma)

Ester faride matar. (Viedma)
Ester, vino a Sierra Grande a presentar su libro “Desde el corazón” y nuestra localidad la recibió como suele hacerlo habitualmente. La calidez de Ester tuvo respuesta en el reducido pero ameno grupo, que acompañó la lectura de algunas de sus obras y escuchó sus palabras con atención y respetuoso silencio. Las señoras Noelia de Romero, Karina García y Luján Siguero, con su capacidad lectora, dieron vida a todas y cada una de las poesías brindadas y aplaudidas.
Recientemente, Ester, presentó su segunda obra titulada “De eso se trata” y lo hizo en una impecable recepción, a la que integrantes del Grupo de Escritores “Avefénix” asistieron, compartiendo amigablemente con otros escritores y demás invitados. Dicha presentación se realizó en la ciudad de Viedma.
Aquí, una muestra de su poemario.
Este duende
Este duende vestido de ilusiones
me pidió permiso para ser feliz...
un momento...un instante...
un ahora...no importa el tiempo
ni el espacio...sólo el HOY
de este día de soles y lunas
en eclipse
que juegan al amor...
Me sentí vivir...
me transporté imaginariamente
al corazón de mi persona
y reí a carcajadas...
Qué bueno es tener cosquillas
en el alma,
cuando la vida te regala
una sonrisa...
un querer...
un momento...
una luna, mil estrellas...
un sol...una playa...
un mar...agua...
arena...
tu presencia y la mía,
jugando a reencontrarse
con eso que se llama AMOR.
....................Ester Faride Matar
Se perdió en mi agenda,
se durmió en olvidos
esa mágica poesía
que siempre me pedías...
Cuántas noches incitantes
de amor y energía
repetías una frase
de aquella poesía...
Se despertó en sílabas
rompiendo palabras
y en suspenso quedaron
sentimientos huérfanos
de amor y poesía.
Ya no está la agenda
ni las palabras vestidas de frases
no existe el amor
se rompió la energía
de aquella poesía.
............Ester Feride Matar
Después de varias poesías, te invito que vayamos a la narrativa. Podemos gustar de un género u otro, pero lo que no podemos dejar de apreciar es que nos ofrecen contenidos distintos, pero ambas formas son expresiones literarias y cada autor, pone lo mejor de sí en cada creación. ¿Comenzamos con...?
¡María del carmen carreño!
( de Cipolletti.- Río Negro- Argentina)
María, llegó a Río Colorado en abril del año 2004, al Encuentro de Escritores “Mirando al Sur” que como años anteriores, allá se realiza. María del Carmen, viajó con todas las expectativas por lo que podía encontrar. Ávida de conocimientos y de nuevas experiencias, se brindó con simpatía y cordialidad y no salió defraudada. Los grandes amigos, escritores organizadores de ese evento, hicieron todo lo que les fue posible hacer para que regresáramos a nuestros hogares pero, deseando volver. Como escritores que pretendemos ser, no dejamos de comunicarnos e intercambiar material literario que, sabemos, nos enriquece y los hacemos precisamente por ese motivo..
A consideración de los lectores de “El Timonel Virtual”..:
LUNES DE OFICINA 4-
-¡Gerardoooo!!! ¡Gerardo!-
Se oyó como un alarido por el pasillo.
-¡Gerardooooo!- sonó con insistencia y con el último tono de voz dejó entrever su autoridad antojadiza y caprichosa.
Gerardo que trataba de dejar sus pensamientos colgados en la memoria, de tal manera que luego de satisfacer la urgencia de su jefa, pudiera volver a retomarlos y seguir disfrutándolos.
Esa playa imaginaria distante de todo lugar, desconocida para todos, menos para él, era el espacio perfecto para poder descansar, disfrutar y dejar en libertad todos sus anhelos y antojos.
De pronto oyó un...¡Gerardo!!!
Entonces, ya con prisa, comenzó a caminar rumbo a la puerta de la oficina.
Ella, impaciente y voraz, no podía esperar, entonces emprendió el camino contrario, dejando que sus tacos retumben a lo largo del pasillo.
De pronto, el flacuchento muchachito siente un fuerte pisotón y se encuentra con la cara de su jefa, enrojecida por la ira que la contenía.
-¿Qué es esto, Gerardo?- sus ojos parecían más rojos que su vestido. Apenas trataba de elaborar una respuesta coherente que satisfaga su ansiedad, ya estaba ella preguntando nuevamente.
-¿Acaso no me oyes, Gerardo?-
-Pero...¡cuidado! ¿te has vuelto torpe también?- Y en ese preciso instante, Gerardo ve como vuelan por el aire los cientos de hojas que conformaban aquél bendito expediente.
-Disculpe..., Señorita..., yo..., yo...-
Y sin darle tiempo volvió a batallar con preguntas.
-¿Quién trajo esto? ¿Quién es ese tal....Oscar Bustos, Presidente de..., no sé qué de Medio Ambiente?-
-¡Vamos, Gerardo, por favor junte también la hoja ésa que se deslizó debajo del asiento!-
¿Cómo podía ella haber visto dónde había ido a parar esa hoja, si no había dejado de hablar un solo instante? Pensaba Gerardo.
En un movimiento ágil y suave, propio de la juventud, alcanzó la bienaventurada hoja que había quedado atrapada en una de las patas del sillón.
Sorprendido por tanta elocuencia y pregunta junta a la vez, Gerardo trató de explicar los motivos que llevaron a que ése expediente estuviera allí en su escritorio.
Sin dejarlo terminar su discurso, por supuesto, volvió a la carga con las preguntas y órdenes.
-¿Es que no viste quién lo dejó?-
-Gerardo, quiero que ordenes la documentación, le hagas una copia nueva y envíes al Secretario General del Ministerio con una nota.- y siguió- ¡Todo tiene que llegar en menos de veinte minutos! Porque si ese tal Bustos, es quien yo pienso que es, hay que ganarle de mano y accionar pronto. No dejemos espacios los cuales él pueda aprovechar y cargarnos de alguna cosa nueva.
-¿Esto es urgente!- Seguía diciendo, mientras se alejaba por el pasillo dejando boquiabierto a este despojo de ser humano, que cada día soportaba menos sus arranques de histeria.
-¡Uff!- suspiró- ¡por fin se fue! ¡No se olvidó de nada y solo estuvo cinco minutos!-
Nuevamente entra en su letargo matinal, pero ya no logró contactarse con sus pensamientos anteriores. Creo que asustados por esa voz fría y sin sentimientos, se escondieron en algún recóndito lugar de la memoria, donde ni siquiera Gerardo los pudiera encontrar.
Se quejó. Se sentía castigado, hostigado y poco útil. Este tipo de situaciones eran muy frecuentes cada vez que llegaba un expediente que “quema las manos”. Pero, aún así, no podía acostumbrarse a ese trato. Pensó qué podía hacer para cambiar esto. A dónde iría si no trabajaba allí. Tal vez..., podría encarar algún emprendimiento con unos poquitos ahorros que tenía, pero..., creía que aún no estaba preparado para hacerlo.
Pensó en el día soleado que otros disfrutaban mientras él y unos cuántos más, solo podían imaginar el sol calentado sus cabezas y dorando su piel.
-¡Gerardo! ¡Viejo! ¿dónde estabas?- nuevamente lo sacaron de su interior, pero esta vez la voz era amigable y familiar.
-¿Ya fuiste a Recursos Humanos? ¿Aún no estás enterado?-
Gerardo pensó que todos estaban confabulados en su contra. ¡Qué lunes! Quisiera haber estado a miles de kilómetros, sin papeles, sin presiones, sin nadie que esté permanentemente sacándolo de su interior.
-Tal vez, podría escribir o..., ¡Perdón Ale! ¿Vos querías decirme algo?-
Alejandro, que no salía de su asombro, solo atinó a abrir cada vez más grandes sus ojos. Y..., titubeando dijo: - El Jefe del Departamento de Recursos Humanos nos acaba de confirmar que este mes estará el aumento que solicitamos para compensar al menos en un 75% de lo que el anterior gobierno nos confiscó. Y siguió diciendo con un poco más de entusiasmo: -¿No es fabuloso?
Casi sin respiro, Gerardo asintió con la cabeza en señal de aceptación más que de sorpresa o alegría.
-¿Qué te pasa, viejo? Insistió Alejandro.- ¿Acaso otra vez ese monstruo furioso usó su daga en tu contra?
Practicando una sonrisa de paz y acariciando el pequeño cartoncito en su bolsillo derecho, Gerardo respondió: -Y sí..., algo de eso hay..., pero ya pasó.-
Ya estaba terminando con su trabajo y al acercarse a su computadora escucha en la radio un número cantado por los chicos de la lotería que decía: -¡Catorce mil quinientos treeeece!- y otro que respondía: -¡Ciiinco millones de peeesossss!- Gerardo escuchó con atención lo que el periodista muy entusiasmado decía: -¡Acaba de salir sorteado el premio mayor de la Lotería de Río Negro!-
En ese preciso instante llega el monstruo vestido de rojo, reclamando el trabajo terminado. Sin embargo Gerardo con mucha tranquilidad juntó todo y se lo entregó diciendo:
-Por favor, señorita, tome usted el expediente y siga con el trabajo.-
Así se alejaba de ese lugar, tal vez, buscando aquella playa de no sé dónde, para dejar en libertad todos sus anhelos y antojos..., al menos por ahora.-
.......... María del Carmen Carreño.-
POLLERITA ROSA.-
-¡Qué quieren de ti en esta noche negra
pollerita rosa de paso apurado?
La luna asustada en silencio reza
suplicando al cielo dolor mesurado.
Con tiempo no cuentas y espacio tan poco
tan sólo recuerdos te dejan llevar.
Pollerita rosa qué harás tan lejos
corazón destrozado, tan sola, sin mar?
Y curiosos los Andes te esperan llegar
con un nudo en el pecho apretando el dolor,
tendidas las manos cual puente será
un oasis verde furioso de amor.
Tu plancha de vida intenta azaroza
borrar con esmero las marcas que llevas,
sin tener en cuenta pollerita rosa
que esos pliegues son los que al cielo te elevan.
Y quiso el hombre como tantas otras
echarte al olvido doblada en dolor
caminando mundos, lijando costras
la tristeza anula, es más fuerte el amor.
Pollerita rosa que tanto luchaste
tu perfume fresco el tiempo guardó
y ahora que los recuerdos libraste
el amor a las penas por siempre olvidó.
........................................María Carreño
..............................................
Pascual Marrazo.
(Cipolletti- Río Negro- Argentina)
Pascual es un conocido y apreciado personaje que deja entre los participantes de algún Encuentro de Escritores, el recuerdo de sus travesuras, de sus canciones ( a veces desopilantes), de sus versos intencionados y en particular, de su forma amigable de transitar esos días tan gratos, compartiendo poesías, cuentos, relatos, experiencias del mundo de las letras y la escritura, pero también, donde se busca aunar criterios para alentar la producción literaria y defender la continuidad de esta tarea de escribir, editar y llegar al lector con el sentido mensaje que siempre, pero siempre, anima al escritor.
Escritor activo y de una imaginación que no descansa, se comunica mediante correo electrónico con muchos, pero muchos amigos a quienes, casi diariamente, hace llegar sus intencionados y brevísimos relatos del Ojo de la Cerradura, libro editado que le pertenece. Bueno, todo un personaje de la vida y la literatura que hace un verdadero culto de la amistad.
Entró en las oficinas de la municipalidad; su registro estaba vencido y era hora de renovarlo.
Pensó en todas aquellas veces que lo había hecho. Recordó cuando le rechazaron las fotografías porque se veía muy joven y esa vez en que lo bocharon porque no supo reconocer la señal, esa señal tan familiar:
– “ Ya sé que contestó bien todas menos ésta, pero ella es muy importante y si no me la reconoce no lo puedo dejar pasar “
Entonces se volvió y compró el librito del ACA y la vio –”CONTRAMANO”. Reconoció que jamás la aprendería, toda la vida había andado a contramano. Rebeldías tontas de ser distinto.
Había renovado tantas cosas, pero ésto de renovar para manejar y manejar para renovarse, cuando para él la vida era una constante renovación. Cuántos sentimientos renovados, modificados y él con el carné vencido como si fuera el culpable de que el tiempo corra y sin tropiezos lo deje atrás.
Dejó los recuerdos y buscó en los compartimentos de atención al público una sonrisa, unos dientes blancos, algo que le alegrara el corazón, pero no lo encontró.
Como no era de darse por vencido buscó dentro de los muebles, debajo de los escritorios, detrás de las cortinas, hasta que en una curva, (en U, según la señal) apareció ella.
No hizo falta la presentación, los dos sabían de qué se trataba. Eran dos infractores, él tenía el registro vencido, ella no tenía licencia para manejar esos ojos... y esa manía de andar a contramano...
Pascual Marrazzo ©
La Fuente
Llevo una fuente insoportable
de inútiles deseos.
Me refugio en el destino
en busca del golpe
del agradable milagro
de arder de a dos
lamiéndonos las llamas
Te pienso
y mi silencio me asusta,
me despabila,
siempre el mismo grito…
¡ no te vayas de mi vida !
Pascual Marrazzo ©
Saber escribir un cuento “muy breve”, revela la maestría del escritor. Presentamos una muestra de lo que Pascual puede y sabe hacer:
Si mañana fuera ayer.
La perdonaría..., y no estaría pagando mi bronca con este sufrimiento.
El de estar solo, sin saber cómo caminar en una casa vacía.
Prefiero la tortura de los celos, la cobardía de los que saben que no tienen que saber, deseo llorar al lado de un cuerpo vivo.
Si mañana fuera ayer, no la habría matado.
................................. Pascual Marrazo.-
Antonio marcattili.
General Conesa- Río Negro-
Argentina.
Presentar a Tony, al “Tano”, es tarea ardua por el poder de síntesis que es necesario aplicar, en su máxima expresión. Podemos descubrir que las cualidades que “campean” en toda su prolífica tarea y formación son, la de educador, escritor y periodista.
Esta labor a la que se entrega, donde su vocación humanística le da sentido, con objetivos altruistas comunitarios y que hacen, de cada empresa y de cada proyecto un nuevo desafío, es en donde este incansable estudioso, se siente en su medio natural.
A continuación brindamos un trabajo colectivo, donde docente y alumnos amalgaman su sentimiento para rendir un justo homenaje a “Rodolfo Walsh”, poeta, escritor, periodista, cuentista y ensayista rionegrino.
Porque se van al sol
Mis amigos poetas me han dicho
que no debo mezclar la política con la poesía
ni menos invernar a las palabras
para que el olvido no oxide las memorias.
Poeta
El invierno viene congelando las memorias
resoplando en la pampa mesetaria
en las lomadas
y baja por los cañadones
devorando a su paso los pájaros
que han decidido no emigrar.
Poeta
no hables de política a los políticos
míralos, obsérvalos, asómbralos
con tu poesía
sincera de verdades
con tus sueños creíbles
alineados en el cielo.
Poeta
Muéstrales tu tierra
Ese terruño tuyo, donde
Los poetas niños se enamoran de las niñas
Nunca mienten, nunca prometen un mañana
Porque viven cada día, al día.
Sin deudas, sin reglas estúpidas, sin compromisos
con los bancos, ni menos con el Fondo...
solo saben amar, con la verdad, desnuda
de ropajes.
desnuda de aplausos que genera la fanfarronería
que gusta a los políticos y los politicólogos
vendidos al mejor postor...
Poeta
no hables de política a los políticos
míralos, obsérvalos, asómbralos
con tu poesía
y cuéntales que en Río Negro
hay poetas que son del pueblo
que son el pueblo
y ninguna tranza, ningún acuerdo
a espaldas de sus ojos,
que son los ojos de todos,
podrá mentirles, ni engañarlos,
ni menos sobornarlos.
Poeta
recuérdales que en Río Negro
nació Rodolfo Walsh.
Quisieron silenciarlo
pero les salió el tiro
por la culata...
La vida es para Rodolfo
el infierno es para ellos.
Poeta
¿Te das cuenta? ¿Hay algo igual
a junio, en este invierno desmemoriado?
Enarbola tu bandera, arriba, al tope,
como Walsh, el periodista,
el escritor, el luchador,
y diles la metáfora del paraíso
reino absoluto de la libertad
de expresión, relativa a un cielo
donde brilla el sol que nos alumbra.
Nos regala luz, nos bendice con la energía
de los poetas muertos,
que ellos creen muertos,
pero están equivocados...
Poetas, periodistas, escritores,
nunca mueren, porque se van al sol.
........................
(Poema colectivo realizado entre alumnos de distintos cursos que el 7 de junio- “Día del Periodista- aportaron una Mención Poética, muy emotiva y con un sincero mensaje a la sociedad. Este Homenaje lo realiza el Centro Documentario Patagónico de General Conesa- Río Negro- Patagonia Argentina)-
E-mail: marcattili@conesanet.com.ar
marcattili@rnonline.com.ar
maría lina picconi.-
Córdoba, Capital de la Provincia-
Argentina.
¡Esta magia de resultar amigos, nada menos porque hemos sido unidos por la calidez de la palabra escrita! De tantos libros que se reciben, por intermedio de amigos, o por que alguien pasó una dirección, y hay otro alguien que decide enviar generosamente su obra, esperando una apreciación sobre su trabajo... De ese modo o de otros surgen muy seguido amistades literarias. Una de esas amistades, es la que me une a Lina. Ella me hizo llegar su obra Sinfonietta.
Pero, además de su libro, que me permite conocer su alma en cada verso, ella se muestra como una constante trabajadora en pro- de la cultura. Participa, comunica, hace y comparte, haciendo muy buen uso de la electrónica, puesta al servicio de los medios de comunicación y de la difusión cultural. Le damos la bienvenida a “El Timonel”, aquí están sus obras.
La vida consume
Las horas
Así, como el fuego
a los maderos...
Y al final del recorrido
ambos quedarán
reducidos, simplemente
a etéreas cenizas.
¡Qué inconsciente
es la vida!
¡Qué inútiles
los maderos!
¡Cuánta semejanza
guardan,
y cuánta diferencia
esconden!
La vida, fuerte y constante.
Los maderos, gallardos...
valientes.
Más su final es
tan imprevisible
y...a la vez...
tan semejante.
............... María Lina Picconi.
Crepúsculo multicolor
con finos hilos dorados,
crisol de recuerdos...
cantos, guitarras,
quenas y bombos.
.....María Lina.
¿Conoce alguien el dolor
de un alma solitaria
con la mirada perdida
en la distancia
y el tiempo?
..... María Lina
Mi ciudad tiene
un rumor de duendes.
y un sabor a...
café con crema,
que se lo huele
desde la distancia.
Un parque con
miles de soles
que llenan las ventanas
de cada uno de los edificios
que la rodean.
Un río impetuoso
que la cruza,
lleno de tormentos
y y reminiscencias indias.
Mi ciudad tiene
ese misterio,
que gusta...
paso a paso
a cada turista
descubrir silbando.
..................... María Lina Picconi.
Mirta graciela itchart.
Bahía Blanca- Buenos Aires-
Argentina.
Mirta, vive desde niña en Bahía Blanca. Publicó las obras de poesía “Tiempo de andar” y “Mascarones de Proa y otras Máscaras”, el libro de cuentos “De abandonos extraños” y “Muchacha en Bicicleta”, un exquisito poemario del que extraemos algunos temas para compartir con los lectores, en esta entrega de “El Timonel”.
Es docente y coordina desde hace doce años el Taller de Escritura Creativa para niños, adolescentes y adultos. “La Pluma Cucharita” y es editora responsable de la Revista Literaria del mismo nombre. Hemos podido gustar de estas ediciones, ya que gentilmente las enviado periódicamente por correo electrónico. Gracias, Mirta, por tus atenciones.
ZAGUANES PARA ADENTRO.
Hay zaguanes de humo
donde roza el latido.
Vida vieja,
ayer de fuego / sol sin inocencia.
Zaguanes con pasos de tigre
visitante de la noche,
(las noches
son los tigres
y los barrios ahondan garras)
Hay zaguanes donde
los besos
toman forma,
acechan.
Y el humo.
La bruma
que moja las pupilas,
empapa la boca.
Los zaguanes atrapan.
..................Mirta Graciela Itchart
ABANDONADA
Mis ojos ya son tus ojos.
Quisiste la mirada
y me brindé entera.
Abandonada.
Sé que ya no alcanzan las palabras,,
alargaré el viento
que silbador y huraño
se teje en mis moradas.
Si yo cierro los ojos
todo el amor que tengo
se me duerme en los párpados.
y el sueño,
sueño viejo, enamorado
Se demora en la espera.
Abandonada.
Así como me dí
te estoy buscando.
............... Mirta Graciela Itchart.

¡Una noche como tantas otras noches!
Anoche y también hoy, se les ha dado a los perros de la cuadra por alborotar los pensamientos. Para algunos les resulta insoportable... a mí me da por pensar y trabajar, específicamente: escribir.
Estos guardianes, que en mi cuadra y en mi barrio los hay por mayor, son los compañeros de cada familia.
También forman parte del paisaje cotidiano del barrio y perdonando lo que le hacen a los canteros y a las plantas que una riega laboriosamente, dan la nota bullanguera y son pintorescas sus corridas por la calle de tierra detrás de una bicicleta que se escurre entre ellos a la mayor velocidad posible. Parece un concurso de talentos.
Pero les gano con los horarios, a la hora que estoy escribiendo plácidamente ¡los perros ya han dejado de ladrar! Todo es silencio y es el momento en que mis antenitas están libres, avizorando el pensamiento y sacando de adentro, lo que quiero expresar.
El último que estuvo ladrando en forma medio aburrida fue Arturo ¿creen que estoy ofendiendo a alguien? ¡No! Me refiero al perro del frente que tiene nombre y apellido, se llama nada más ni nada menos que Arturo Méndez. Y tiene personalidad, es algo apocado, cariñoso pero tímido. Está atento al menor signo de ¡salga de aquí! Cuesta ganarse su confianza, es pacífico siempre que no sea la oportunidad de correr algún ciclista.
Arturo tiene una historia dramática, eso puede explicar su carácter acomplejado... pero esto lo cuento otro día.
Bueno, te brindé la transcripción de toda la Revista El Timonel, la del número 6, me refiero a la versión escrita en papel. Faltan solamente mis comentarios como Editorial y las páginas dedicadas a Walt Whitman. Pero como hay algo..., que la insistencia de muchos, ha logrado hacerme cambiar de parecer. Voy a agregar un cuento que me pertenece.
Resulta que en las ediciones escritas en papel, no incluyo mis obras, pero como he recibido varias reflexiones, algunos sermones también, y considerando que hay enorme mayoría de poetas y casi muy pocos narradores, acepto la sugerencia. Aquí va uno de mis cuentos.
De Botica.-
Ada Ortiz Ochoa –Negrita –
-¡Gómez!- Abelardo, el farmacéutico busca a su empleado. Al no encontrarlo lo llama con mayor enojo.
-¡GÓMEZ!- varios frascos tintinean en los estantes. Está furioso, pero cuando ve a Gómez en la vereda con Doña Cleotilde, se contiene y regresa a la trastienda.
-¡Ah! Espere, señora, por favor un momento. ¡Acá está el farmacéutico!- dice Gómez con la cordialidad que lo caracteriza.
Entran en el local y mientras Cleotilde se pesa y hace un gesto de espanto por lo que marca la balanza, Gómez pasa por detrás del mostrador buscando a su patrón.
Abelardo está sentado delante de su escritorio, sobre el cual da pequeños golpes contenidos, ¡que si los da con toda la furia que le dicta su bronca, ¡seguro que lo parte!
-¡Don Abelardo, la señora Cleotilde tiene colitis.- dice con toda corrección el bueno de Gómez.
-¡Que se ponga un corcho!- brama Abelardo, mientras Gómez le hace señas de que... ¡calma! ¡calma!, y continúa en voz baja.
- Ocurre que pide, que le dé usted el medicamento y en cuanto cobre la pensión se lo abonará.-
-¡NO PUEDO! – la respuesta violenta hace encoger a Gómez con un gesto de protección.
-¡Acaban de cortarme la cuenta corriente con las droguerías! ¡Hasta que no abone, no hay más provisión de mercadería! – y concluye con tono compungido.
-¡Andá! ¡Andá! ¡Haceme el favor! ¡Vendele un corcho!-
A Cleotilde ya no le queda qué curiosear, y decide reclamar. Siente cuchichear, pero por más que lo intenta, no alcanza a oír nada más que palabras sueltas, pero algo pasa ¡y no es bueno!
-¡Oigan! ¡Eh! ¡Gómez! ¡Don Abelardo! ¿Se durmieron? ¡Ya me pesé como diez veces!-
-¡Decile que se vaya! ¡Esa vieja bruja! No estoy de ánimo para soportarla.- le suplica el farmacéutico.
Para esto, Doña Cleotilde ya tiene más o menos armada la situación, los tonos de la conversación han pasado por la indignación, la desesperación, el dolor y la súplica.
-¡No pienso quedarme en ayunas! ¡Que no se diga que la Cleotilde se queda alguna vez a medio camino!- afirma mientras da un rodeo al mostrador y entra en la trastienda con los ojos desmesurados de curiosidad.
-¡Don Abelardo! ¿Qué le ocurre? ¡ Si está como loquito!-
-¡A mí nadie me trata de loco ni de loquito! ¡Vieja sonsa!- ruge levantándose de un salto.
Gómez se pasea del despacho a la trastienda, en el colmo del nerviosismo.
-¡ Menos mal que este sábado a la siesta no pasa ni un alma!- tranquilizado a medias, echa miradas recelosas hacia la calle.
-¡ Me gustaría sentarme! Estoy un poco cansada.- Abelardo hace un gesto de rechazo, pero Gómez no lo ve. Tiene asumido eso de que el “Cliente siempre tiene razón” y pregunta con amabilidad.
-¿Le traigo una silla?- une la palabra a la acción y... - ¡Siéntese señora!-
-¡Gracias, Gómez, es muy amable! ¡Don Abelardo, debe ser muy grave lo que le ocurre!- el tono de Clotilde es comedido y atento.
A los pocos minutos de conversación, ya está interiorizada de lo que sucede. De ahí en más el espíritu emprendedor de Cleotilde se pone de manifiesto, una vez más en su larga vida es el ingenio lo que cambiará el curso de los acontecimientos más diversos.
-¿Qué tiene en esos cajones?-
-¡Yuyos!- contesta Abelardo de mala manera, admirado por lo estúpido de la pregunta.
-¡Y los tiene embalados! ¡Sin abrir la carga! ¡Permiso, pero necesito un martillo, también tijeras y un destornillador!- la excitación redobla las energías de Cleotilde, ¡y ni se acuerda de su colitis!
-¿A ver que hay aquí? ¡Ajá! ¡Paico, que es bueno para curar el empacho y valeriana para los nervios! ¡El quimpe para el catarro y el almidón de trigo para la colitis! ¡Ah, y la barba de choclo es buena para los riñones! ¿Sabe, Don? ¡En un tecito se le alivianan las aguas! ¡Amamelis, yerba la meona y yuyitos para el mate! ¡Pero esto es el paraíso, Don Abelardo!-
El viejo farmacéutico la mira sin comprender. ¿Todo ésto le causa tanta alegría a la mujer? ¡Mujeres!, ¿quién las entiende? De una pavada hacen un mundo. De una insignificancia hacen un drama.
Ya se ha olvidado del tema, hace, hace... ¿cuántos años hace que vegeta en este negocio, que en algún momento ha sido próspero y floreciente? Desde que quedó solito, cuando ella fue derrotada por la enfermedad que le agregó años y tristeza. Se acuerda de un refrán criollo, que dice más o menos así. “Por qué será, que la prenda que uno más quiere, si no se muere, se va.” Luego de sentirse acorralado por los apremios económicos y de repasar la soledad y tristeza de su vida, se siente aún más viejo y cansado.
Ha pasado algún tiempo, y una noche de verano, luego de terminar su trabajo en la farmacia, Gómez se retira.
Mientras recorre cuadras silba suavecito, no mira el entorno ya que camina con los ojos bajos y en cada paso observa inconscientemente la punta de los zapatos que de tan brillosos parecen un espejo y reflejan las luces de la calle. Se corrige, y siempre atento a suprimir los errores, observa a su alrededor. La gente aprovecha para caminar, para estar sentados en la vereda, para...¡y sí! también las parejas aprovechan la noche para prodigarse caricias, pero buscando los lugares menos iluminados. Aunque a muchos no les importa besarse delante de todos.¡Estos jóvenes!¡Cada vez más desinhibidos!
Cuando llega a su prolijo departamento, siente que como siempre todo está en orden. Así como es su vida: ordenada y prolija, sin los vaivenes e improvisaciones que muchas veces acarrean problemas a la gente.
Gómez escribe en el cuaderno grande, con su bonita letra, estilizada y pareja. El aspecto de la hoja es pulcro y luce impecable. Su capacidad como escribiente, el carácter amable y respetuoso, unidos a la honradez sin vicios, le han asegurado siempre un empleo.
Pero en ese momento tiene la sensación de ser irremediablemente viejo. ¿Qué le pasa? Asume de pronto que ha llegado a la madurez con demasiada rapidez. Todo eso y mucho más piensa en esa noche. Sí, esa noche se le ha dado por pensar y por escribir. Relee lo escrito después de la sobria cena en su pequeño reducto de soltero.
Después de la fecha, ha redactado: “ Luego del descubrimiento, la señora Cleotilde, comienza a ir todas las tardes a seleccionar los yuyos y otros artículos. Don Abelardo se lo permite después de aclararle que no puede pagarle nada.”
Sigue relatando los pormenores de la marcha del negocio, algunas veces anota también acontecimientos nacionales, mundiales y locales. Es una forma de llenar sus horas sin tener cómo compartir la conversación con nadie.
Desde la intervención de Cleotilde ¡ todo ha pasado rápidamente y es, casi, de un año el tiempo transcurrido!
Ahora tienen una sociedad donde la Herboristería la atiende él, la Farmacia Don Abelardo y una Rotisería a cargo de Cleotilde, con una empleada que la secunda cuando ella desaparece del despacho y marcha a la cocina, donde además de cocinar exquisiteces, cura el empacho, la pata de cabra y el mal de ojo.
¡Han cambiado tantas cosas! Doña Cleotilde demuestra no ser tan vieja y Don Abelardo se da cuenta enseguida. Se pone pintón y atento, apoya las iniciativas de Cleotilde. Ella, con buen carácter bromea:
-¡ Abelardo! no te olvides de pedir gotas para el hígado, carqueja y boldo. Mirá que esta semana pienso lucirme en la rotisería con las variedades de la cocina italiana, ¡mucha salsa y picantes! ¡Tenemos que estar preparados! ¿Eh? Porque si alguien se siente mal ¿A dónde va a comprar, Abelardo?-
Gómez suspira y decide que es hora de buscar el merecido descanso, claro que la decisión es sólo suya. No comparte con nadie. Solo, siempre solo.
-¡Cómo cantan las chicharras ésta noche de verano!- sí, a Gómez, el siempre correcto Gómez, se le ha dado por pensar.
Cleotilde ha cambiado todo, hay más familiaridad con la clientela, vienen con gusto aunque sea para saludar, y a Don Abelardo que parecía un caso sin remedio, le ha contagiado la alegría y el deseo de luchar por el negocio. Parecen dos chicos, compartiendo alguna travesura, pero al llegar el momento de los números, todo el mundo se pone serio.
Va hacia la ventana de su habitación y la abre. Un suave perfume de madreselvas y de glicinias aroma el tibio aire y escucha en la galería de abajo el bullicio de la gente que comparte en esa casa de pensión. Él no acostumbra a bajar después de la cena, casi no conoce a sus vecinos, y se siente al margen de esa alegría.
-¿Qué cosas me estoy perdiendo?-
Mira su carpeta de datos, llena de fechas, ¿documentando qué?... Toma la lapicera y con mano firme escribe:
-“Las mujeres son un mal necesario”.- relee y corrige, sin importarle el borrón.
- “LAS MUJERES SON UN MAL...¡TAN NECESARIO!”-
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Hoy, 22 de diciembre de 2006, se realizó la Audiencia Pública, "Acciones hasta la erradicación de PCB´s en la localidad de Sierra Grande", hubo varios oradores, no fue debate, pero todo giró sobre el pedido de que desaparezca tan peligroso contaminante de nuestra localidad. Se solicitó en todos los tonos que sean llevados los tranformadores.Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/